Conozca nuestra historia de lucha, estructura organizativa tradicional y los desafíos que afrontamos en el Tolima.
Asociación Cabildos Indígenas ARIT "Asociación de Resguardos Indigenas del Tolima",surgió de la urgente necesidad de fortalecer la organización y la representación de las comunidades indígenas del departamento del Tolima.
Históricamente, nuestras comunidades han librado una lucha constante e inquebrantable por la defensa de sus territorios ancestrales, la preservación de sus costumbres y la dignificación de su existencia frente a procesos sistemáticos de despojo y asimilación cultural.
Hoy, ARIT se consolida como el escudo organizativo que aglutina esta herencia combativa y pacífica, transformándola en incidencia jurídica, diálogo político y autogestión territorial.
ARIT agrupa a diversos resguardos y cabildos indígenas del Tolima. Cada una de estas comunidades goza de su propia estructura organizativa, amparada por la legislación nacional e internacional.
Los Gobernadores de los cabildos y resguardos ejercen el control administrativo, la representación jurídica y la guía espiritual de sus territorios.
Implementación de la Jurisdicción Especial Indígena conforme al artículo 246 de la Constitución colombiana, aplicando usos y costumbres.
Estructuras autónomas geográficamente delimitadas que administran de manera comunitaria la propiedad colectiva e inalienable del territorio.
Afrontamos presiones externas e internas que ponen en riesgo nuestra existencia física y cultural. Nuestra organización canaliza la resistencia comunitaria en tres ejes fundamentales:
Hacemos frente a la expansión agrícola descontrolada y a las concesiones de exploración y explotación minera y de hidrocarburos que amenazan el equilibrio ecológico e hídrico de nuestros resguardos.
Promovemos programas educativos para recuperar y mantener vivas nuestras lenguas nativas, cantos, mitologías y la sabiduría de los sabedores y médicos tradicionales.
Gestionamos e impulsamos el SISPI (Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural) para garantizar que las comunidades accedan a servicios de salud de calidad que reconozcan su medicina ancestral.
Exigimos y estructuramos modelos de etnoeducación y educación propia en las escuelas comunitarias, garantizando que las nuevas generaciones no pierdan su identidad raizal.